Claim · clm-mediation-vs-litigation-12yr-coparenting
En el único RCT existente sobre mediación frente a litigio en disputas de custodia (Emery 2001, seguimiento a 12 años), las parejas que participaron en mediación mantienen un 28% más de contacto semanal padre-hijo, mejor coparentalidad, menos modificaciones de custodia y menor angustia posdivoricio que las que siguieron la vía litigiosa. El efecto se replica en análisis actor-partner (Sbarra-Emery 2008) y en la meta-revisión de Amato (2010), que enmarca el divorcio como factor de heterogeneidad: el daño infantil promedio es moderado pero altamente variable, y está mediado por el conflicto interparental y la calidad de la coparentalidad posceparación. La mediación obligatoria previa al litigio es una intervención de salud pública relacional con sólida base empírica.
Fuente principal
Emery, R. E. et al. (2001). Child custody mediation and litigation: custody, contact and coparenting 12 years after initial dispute resolution. Journal of Consulting and Clinical Psychology 69(2):323-332.
Otras fuentes (6)
Sbarra, D. A., Emery, R. E. (2008). Deeper into divorce: using actor-partner analyses to explore the impact of mediation on parents' relationships. Journal of Family Psychology 22(1):144-152.
Emery, R. E. (2012). Renegotiating Family Relationships: Divorce, Child Custody, and Mediation (2nd ed). Guilford Press, New York.
Amato, P. R. (2010). Research on divorce: continuing trends and new developments. Journal of Marriage and Family 72(3):650-666.
Arbuthnot, J., Gordon, D. A. (1996). Does mandatory divorce education for parents work? A six-month outcome evaluation. Family and Conciliation Courts Review 34(1):60-81.
Kuehnle, K., Drozd, L. (2012). Parenting Plan Evaluations: Applied Research for the Family Court. Oxford University Press, New York.
Castelo, B., Lascano, B. (2020). Mediación familiar en Iberoamérica: situación actual y desafíos. Revista de Mediación 13(2):e3.
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Este claim forma parte del corpus editorial de Hilván. La calidad de evidencia se asigna en función del tipo de estudio, consistencia y replicabilidad. La validación del panel se suma encima cuando la disponibilidad de reviewers lo permite, pero nunca reemplaza la consulta con un profesional de la salud.