Hilván

Un manual de crianza
con citas. No con consejos.

Cuéntame qué está pasando con tu hijo o tu hija y te devuelvo una cartilla corta, fundamentada y lista para imprimir, con lo que dice la evidencia.

Sin tarjeta y sin registro previo. Con una consulta ya ves de qué se trata.

Por qué existe esto

No soy pediatra. Soy un papá que se cansó de no saber a quién creerle.

Soy médico y cirujano plástico, egresado de la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá. Hace un tiempo mi hija Elena dejó de dormir, y probé todo lo que encontré. El problema es que encontraba de todo: un foro decía una cosa, un video decía la contraria, una tercera persona decía otra. Nadie citaba nada. Eran solo opiniones.

Se lo comenté a la pediatra y me dijo algo que no me esperaba: «investiga tú, hay opiniones para todo». Tenía razón, pero me dejó con cientos de pestañas abiertas y ninguna forma de saber cuál valía la pena.

Así que me senté a hacerlo con calma. Pasé cerca de nueve meses leyendo estudios, separando lo que tenía respaldo serio de lo que no, y anotando de dónde salía cada cosa. Terminé con algo ordenado: más de dos mil fuentes revisadas, las afirmaciones que de verdad se sostienen marcadas según qué tan fuerte es la evidencia, y una lista de casos concretos ya resueltos.

Lo armé primero para mí. Después pensé que, si a mí me sirvió, tal vez le sirva a alguien más que esté igual de perdido a las tres de la mañana. Por eso lo abrí.

— David Duque

Cómo funciona

Son tres pasos. Lo escribes con tus palabras y listo.

  1. 01

    Cuéntame qué pasa

    La edad, el contexto, qué has intentado y qué te preocupa. En texto libre, como se lo contarías a un amigo. No hace falta usar términos técnicos.

  2. 02

    Recibes una cartilla

    Pocas páginas, sin relleno. Cada recomendación viene con su cita y con una marca de qué tan sólida es la evidencia que la respalda.

  3. 03

    La usas como quieras

    La descargas en PDF. Para pegarla en la nevera, para llevarla a la próxima conversación con quien comparte la crianza, o para releerla dentro de unos meses.

Para que quede claro desde el inicio

Esto no reemplaza a tu pediatra. No es terapia. Y no te va a decir qué hacer con tu hijo, porque no te conozco y nadie que no los conozca debería.

Lo que hace es ordenar la evidencia de forma clara y honesta, incluyendo dónde los estudios todavía no se ponen de acuerdo, para que la decisión la tomes tú con mejor información que antes.

Cuando algo no está claro, también te lo digo.

Así se ve una cartilla real

Esta es, justamente, la que armé para Elena. La de verdad sigue varias páginas más, con las referencias completas al final.

Elena, 10 meses — se despierta cada dos horas.

Evidencia altaMixto en intervención0–1 año · sueño infantil
  1. 01 ·A los 10 meses, despertarse de noche es lo esperable, no la excepción: el sueño infantil madura en ciclos y los despertares breves son parte del desarrollo normal. [Mindell, 2010]
  2. 02 ·Una rutina previa estable y predecible —mismo orden, misma hora— se asocia con dormirse más rápido y menos despertares, con evidencia consistente. [Mindell, 2009]
  3. 03 ·Las intervenciones de sueño en niños pequeños funcionan para varias familias, pero no para todas. El colecho puede ser una opción legítima solo con criterios estrictos de seguridad; en los primeros meses, sobre todo antes de los 4, la recomendación es habitación compartida con superficie de sueño separada. [Gradisar, 2016]
  4. 04 ·Lo que más pesa no es el método —es la consistencia con que se sostiene, y que el cuidador esté lo bastante descansado para sostenerlo. [Mindell, 2006]

· sigue 3 páginas más · referencias completas al final

hilvan.org

Para padres y madres que ya leyeron demasiado

Sirve en cualquier etapa. Estas son algunas de las cosas que aparecen seguido.

0–5 años

Cuando todo es primera vez.

Sueño, lactancia, berrinches, dejar el pañal. Para cuando la abuela y el pediatra dicen cosas distintas y no sabes a quién hacerle caso.

6–12 años

Cuando empieza el colegio en serio.

Tareas, pantallas, las primeras amistades difíciles, el miedo a no poder. Cuando la intuición ya no alcanza y todavía falta para la adolescencia.

13–18 años

Cuando ya no te cuenta nada.

Riesgo, sustancias, redes, identidad, distancia. Cuando cuesta mantener la conversación y quieres saber qué hacer hoy sin romper lo que queda.

Prueba con eso que llevas días pensando.

La primera consulta es gratis. No pido tarjeta, no envío correos no deseados y no prometo soluciones mágicas.