Claim · claim-eibi-evidence-overstated
La evidencia tradicional para EIBI (Early Intensive Behavioral Intervention, 30-40 hrs/sem) basada en el legado Lovaas ha sido sobreestimada. Meta-análisis con corrección por riesgo de sesgo (Project AIM, Sandbank 2023 BMJ) muestran efectos que se aproximan a no-significativos. Cochrane 2018 califica la calidad de evidencia como BAJA, con solo un RCT con asignación aleatoria genuina.
Tamaño de efecto
Reichow 2018: MD CI ~+14 pts, calidad BAJA; Sandbank: cerca de cero ajustando
Caveats del catálogo
Esta es una afirmación contra-corriente respecto a la práctica dominante en EE.UU. y Latinoamérica. EIBI sigue siendo considerada "evidence-based" por varios organismos. El debate es metodológico (criterios de calidad de evidencia) y sustantivo (qué outcomes valen). NO implica que NUNCA funcione; sí implica replantear su rol como first-line.
Contraindicaciones
- · Antes de descartar EIBI en casos específicos
- · considerar perfil del niño y disponibilidad de NDBI en la región.
Fuente principal
Reichow, B. et al. (2018). Early intensive behavioral intervention (EIBI) for young children with autism spectrum disorders (ASD). Cochrane Database of Systematic Reviews Issue 5:CD009260.
Otras fuentes (4)
Sandbank, M. et al. (2020). Project AIM: autism intervention meta-analysis for studies of young children. Psychological Bulletin 146(1):1-29.
Sandbank, M. et al. (2023). Autism intervention meta-analysis of early childhood studies (Project AIM): updated systematic review and secondary analysis. BMJ 383:e076733.
Sandbank, M. et al. (2024). Evidence-b(i)ased practice: selective and inadequate reporting in early childhood autism intervention research. Autism 28(10):2546-2557.
Lovaas, O. I. (1987). Behavioral treatment and normal educational and intellectual functioning in young autistic children. Journal of Consulting and Clinical Psychology 55(1):3-9.
¿Le sirve a alguien que conoces?
Reenvíalo a un grupo de papás.
Este claim forma parte del corpus editorial de Hilván. La calidad de evidencia se asigna en función del tipo de estudio, consistencia y replicabilidad. La validación del panel se suma encima cuando la disponibilidad de reviewers lo permite, pero nunca reemplaza la consulta con un profesional de la salud.